El Iberia recibe un duro revés ante el Real Betis

Los béticos sumaron un ostentoso triunfo por 13-4 en el que hicieron valer su racha en el Amate, escenario en el que no pierden desde noviembre del pasado año. Los errores en la parcela defensiva condenaron a un Iberia que sólo tuvo opciones en el primer tramo del encuentro. Sin embargo, los tinerfeños dieron guerra hasta el pitido final.

Rául Gómez fue el protagonista inicial, con tres tantos, uno de ellos en propia puerta. Cuando mejor estaban los tinerfeños, que estrellaron tres balones a la madera, llegarían otros tres tantos verdiblancos. Adrián Castro marcaba el primero de sus tres goles en el partido, antes del descanso para dar algo de esperanza al final de los primeros veinte minutos que terminaban con el 5-2 favorable a los verdiblancos.

Tras el paso por vestuarios, el Iberia salió desde el inicio con portero jugador, en esta ocasión encarnado por Adrián Castro. Pese al cambio de estrategia en el conjunto de Oscar García el resultado no fue el esperado, provocando que los locales agrandaran la brecha en el electrónico con goles de Raul Gómez, Burrito, Paco, Javi Sánchez y Cristian. Al ecuador de la segunda mitad, un imperante 10-2 campeaba en el marcador.

Ya en la recta final, la estrategia del portero jugador otorgó dos tantos más gracias al acierto de Adrián Castro para los tinerfeños, mientras que los béticos hicieron hasta tres dianas más hasta el pitido final para dejar el definitivo 13-4. Un duro revés tanto para los blanquinegros como para los cerca de 30 aficionados que acompañaron al equipo en la expedición hasta tierras hispalenses.

El Real Betis recorta distancias hacia el ecuador de la tabla mientras que el Iberia Toscal se estanca en la antepenúltima posición, lugar que sólo podría mejorar de aquí a  final de temporada si los resultados acompañan. El próximo sábado, el equipo tinerfeño volverá al Pabellón Quico Cabrera para recibir al FC Barcelona B (19:00 hora canaria).


Imagen: El jugador del Iberia Toscal Guille da indicaciones a sus compañeros en el partido contra el FSD Puertollano | Mario Gómez