Lo que el Campus Paradaxgoles esconde

Pese a lo que muchos puedan imaginar el Campus Paradaxgoles no es un campus de porteros al uso. No es trabajar y aprender, va más allá. Desde hacer grupo con un conjunto heterogéneo de jóvenes guardametas, hasta disfrutar de cada sesión, acabar extenuado y, aún así, pedir que se alargue un poco más. Cuenta también el trabajo que hay detrás. No solo quien lo organiza, Jose Luis Gomis Casanova, si no también sus monitores, disfrutan como niños ejercitando a los más precoces en esto del fútbol sala.

Después de dos satisfactorias ediciones, se ha comprobado como los cancerberos mejoran con cada uno de ellos. Hay algunos, de los más pequeños, que destacan por su desparpajo y calidad bajo los palos. No hay que perderlos nunca de vista, pues es un escaparate perfecto para ellos.

Desde el intenso entrenamiento, una buena disciplina, prevención de lesiones hasta un incisivo hincapié en la buena nutrición, el respeto entre compañeros y el afán por mejorar y aprender. Si hay algo para resaltar de este campus, es su capacidad para ver como un portero progresa día a día y adquiere conocimientos que, sin ayuda, probablemente no pudiera conseguir. Todo va acompañado de un ambiente positivo. Siempre quedan momentos anecdóticos donde lo más importante es ver cómo se ríen y se apoyan unos a otros.

El jugador del Tenerife Iberia Toscal trata de ofrecer a un público reducido la oportunidad de ser mejores, de ser los mejores, de no tener rival, pero sobre todo, inculca valores como el compañerismo, el trabajo y el sacrificio, vitales para la consagración de un deportista. Los invitados, siempre de lujo, del campus comprenden jugadores distintas categorías, así como entrenadores de porteros, pero también hay presencia femenina, así como un elenco de monitores que, por su experiencia y aportaciones, son imprescindibles.

Video: Intervenciones de Jose Luis Gomis Casanova | © Campus ParadaxGoles